¿A QUÉ FRECUENCIA VIBRAN TUS NEURONAS? (M Fernanda Canal)

¿A QUÉ FRECUENCIA VIBRAN TUS NEURONAS? (M Fernanda Canal)

Todo vibra y, por tanto, podemos decir que todo tiene un ritmo. Nuestro cerebro  también tiene un ritmo, que son las ondas cerebrales: pequeñísimos impulsos eléctricos que van de neurona en neurona. De esta manera se comunican los trillones de neuronas que tenemos en nuestro cerebro, que hoy es muy fácil medir a través una electroencefalografía.

 

Sabemos que existen 5 ritmos u ondas cerebrales

De distinto voltaje, que  generan  campos electromagnéticos de distinta frecuencia (vibraciones por segundo):

Ondas Delta (frecuencia 0,5 Hz – 3,5 Hz)

10 – 50 micro voltios. Es el estado de sueño muy profundo, trance,  hipnosis profunda. Es esencial para la autorregulación, para fortalecer el sistema inmunitario  y la sanación de nuestro organismo. Para algunos, es la energía original. Cuando hablamos de un “sueño reparador”, ésta es la etapa esencial. Por eso es muy importante solucionar los problemas de sueño o insomnio continuados o crónicos.

 

Ondas Theta (frecuencia 4 Hz -8 Hz)

50 – 100 micro voltios.  Es el estado que normalmente tenemos cuando estamos a punto de dormirnos, de somnolencia. Va desde el sueño superficial al profundo (4 Hz). Ocurre cuando hay un equilibrio entre los hemisferios izquierdo y derecho, es decir, cuando vibran a la misma frecuencia. Es un estado de relax físico y mental, meditación, inspiración, armonía. Mayor capacidad de aprendizaje. También puede surgir como un mecanismo de defensa, de reactividad emocional, para no revivir eventos dolorosos o traumas del pasado.

 

Ondas Alfa (frecuencia 8 Hz – 12 Hz)

100 – 150 micro voltios.  Es el estado de relajación ideal, calma, optimismo, mente tranquila, sin discurso mental continuo, muy adecuado para la creatividad y visualización. Nos centramos más en nuestro interior y nos desconectamos del exterior.

 

Ondas Beta (frecuencia 15 Hz – 18 Hz)

150 – 200 micro voltios.  Es la frecuencia habitual cuando estamos despiertos, muy probablemente en la que estás ahora al leer este post. Es un estado de alerta máxima, nos enfocamos más en el exterior;  en el que procesamos el lenguaje, podemos hacer cálculos matemáticos, conducir, etc. Por encima de esta frecuencia ya empezamos a estar estresados.

 

Ondas Gama (frecuencia 40 Hz en promedio)

Más de 200 micro voltios.  Alto nivel de estrés. Es la actividad eléctrica más alta del cerebro, puede llegar a los 100 Hz. Sucede cuando distintas zonas cerebrales se ponen en marcha a la vez, por ejemplo cuando las neuronas están trabajando demasiado rápido, en procesos complejos, que exigen mucha concentración y coordinación de distintas áreas del cerebro: una alta concentración al hacer un cálculo matemático, sentir pánico, un ataque de ansiedad, la meditación de monjes budistas, etc.

 

¿Qué tiene que ver esto con el  sonido terapéutico?

Gracias a las investigaciones de neurocientíficos y neurobiólogos, entre otros, sabemos cómo la frecuencia de nuestras ondas cerebrales influyen en nuestros estados emocionales, mentales, comportamientos y  procesos de aprendizaje o cognitivos.

Mediante la terapia de sonido, en especial con diapasones y música terapéutica  (binaural o con efectos sicoacústicos), es posible afectar en pocos minutos la actividad  eléctrica del celebro y lograr estados de relajación.

Al trabajar con determinados diapasones, dos al mismo tiempo, y con intervalos de quinta justa, es posible equilibrar la actividad de los dos hemisferios cerebrales y llevarlo a ondas Alfa y Theta. De esta manera, le damos al cuerpo uno de los mayores regalos: la relajación. A partir de allí, el terapeuta puede ayudar a la persona a encontrar un mejor estado emocional, mental y físico.

El cuerpo es sabio, toma las frecuencias que necesita para hacer este proceso, con la ayuda del terapeuta de sonido. Por eso también, en ocasiones, durante la terapia de sonido, el organismo decide ir a estado Theta, para darse un tiempo antes de revivir o afrontar estados emocionales que necesita sanar. Si es constante, muy probablemente los sanará en pocas sesiones.

El sonido es una forma natural de armonizar y equilibrar el cuerpo. Y tus campos energéticos, para quien crea en ellos. Una terapia que ya los egipcios sabían y los pitagóricos también. Sus intervalos de 5, 4 y 8 siguen siendo los intervalos más sanadores.  No es algi nuevo, new age. Es tiempo de recuperar todo este saber… como tantas otras técnicas del pasado, ignoradas durante siglos, hoy rescatadas y puestas al día, gracias a los medios tecnológicos actuales (Urano). No se trata de volver al pasado. Se trata de unir lo que hoy sabemos a lo que los antiguos ya sabían. El sonido, la luz, las terapias vibracionales y energéticas funcionan. Y, por supuesto, la astrología clásica… pero de eso se lo dejo a mis compañeras, Pepa Sanchis y Consuelo Inchaurtieta. Yo voy de sonido 😉

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