Júpiter, ¡dame “argo” por favor! (P. Sanchis)

Júpiter, ¡dame “argo” por favor! (P. Sanchis)

Cuando uno va al astrólogo aprende a temer una palabra (Saturno) y a adorar otra (Júpiter).  Cuando el profesional te habla del primero, parece que vaya andando sobre huevos (verbalmente).  Imposible usar más metáforas.  No deja de hacer como Mary Poppins: “Con un poco de azúcar esa píldora que os dan…”.  Pero Saturno pasa mal, hasta con mucho azúcar (“es ocasión para aprender”, “madurar”, “acabarás comprendiendo y evolucionando”, etc.). Y cuando el astrólogo se pone a hablarte del segundo, es como si te fuera a arreglar la vida.  Suele disparar expectativas desproporcionadas.

Ahora Júpiter lleva un tiempo en Escorpio y desde allí ha hecho un precioso trígono a Neptuno.  La palabra más exacta para definir esa configuración es “ilusión”, sueño, esperanza. No todo el mundo se va a beneficiar de ello, evidentemente, sino solamente los que tengan planetas personales o cúspide angulares por la mitad de los signos de Agua (Cáncer, Escorpio y Piscis).

Para valorar esa configuración, primero hay que aclarar que los tránsitos son algo relativo: no te va a tocar la lotería sólo por un tránsito.  Igual que una conjunción Marte-Saturno no te destroza la vida, un trígono Júpiter-Neptuno no te la arregla, salvo si hay -tanto para el uno como para el otro- algún tipo de dirección o progresión que lo dinamice.

Por lo tanto: es un tránsito muy bonito, pero es recomendable sobre todo para los que tengan el tema movido en ese sentido y/o un buen Júpiter en el tema natal (los tránsitos de los planetas siempre tienen para uno reminiscencias del radical).  Los que estén en ese caso sí deben retener las fechas que veremos a continuación y tratar de sacarles partido.  Aunque siempre con el asesoramiento de un buen astrólogo (Como dicen en los programas de la tele: “No intente esas técnicas sin el asesoramiento de un profesional”).

Otra salvedad que tengo que hacer, es que hay que apreciar lo que la vida nos da en su justa medida.  Una conocida mía ganó 30.000 euros en la lotería y apenas unos meses después tuvo a su primera nieta.  Al final del año, cuando le deseé que el año entrante fuera para ella tan bueno como ése, me contestó: “Pues tampoco ha sido para tanto”.  Así que Júpiter nos puede dar una alegría, pero la valoración de esa alegría como grande, mediana o inexistente depende mucho de la mentalidad del sujeto (y de su sentido de la realidad).  Si esperas ese tránsito para ganar el premio Nobel, sé un poco más realista.  Disfruta y da las gracias a la vida, pero no te pongas  a gruñir porque esperabas a saber qué cosas inalcanzables.

Júpiter va a hacer trígono a Neptuno el 25 de mayo de 2018.  Abajo pongo el tema.  Creo que los efectos se notarán más a principios de junio, cuando llegue Venus y complete el gran trígono de Agua.  También hay que asegurarse de que la cuadratura Marte-Urano que he señalado en naranja no nos da ningún disgusto.  Es una cuadratura tensa, así que lo que dan Júpiter-Neptuno por un lado puede resultar enturbiado por las tensiones de Marte-Urano por el otro.  Tampoco va a ser un trígono definitivo, porque Júpiter andará retrógrado.  Es más bien volver a retomar algo que se había dejado aparcado y volver a dedicarle energía con ilusión.  La idea es “retomar”.

Luego Júpiter se pondrá directo el 11 de julio.  Cuando se ponga directo empezará a dar sus frutos.  El trígono final será el 19 de agosto.  Allí será Neptuno el que esté retrógrado, así que tampoco resultará al 100%.  Pero, como el que da cosas más tangibles es Júpiter, pienso que será un buen momento.  La cuadratura Marte-Urano se habrá aflojado algo y habrá un buen trígono Saturno-Urano, y eso supone que el contexto celeste será más positivo.  Puesto que ese tipo de configuración necesita la energía de un planeta rápido como espoleta, probablemente se noten más los efectos cuando Mercurio o el Sol aspecten a Júpiter (finales de agosto, primera mitad de septiembre).

Conclusión: si alguien tiene planetas a mitad de los signos de Agua, finales de mayo es un buen momento para retomar proyectos con mucha ilusión y agosto para cumplirlos.  Disfrutemos de esa alegría que nos dará la vida en su justa medida.  Por si acaso, pongo una imagen de la cornucopia para alegrar este artículo, pero recordemos que la “abundancia” es lo que es, no lo que imaginamos que debería ser.

Canals, a 15 de abril de 2018

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