Las tres cuadraturas de Urano y los eclipses (P. Sanchis)

Las tres cuadraturas de Urano y los eclipses (P. Sanchis)

Ya hemos comentado en otros artículos que el año 2018 iba a estar dominado en su primera parte por las 3 cuadraturas de Urano: el 16 de mayo, 2 de agosto y 18 de septiembre.

El aspecto en general es un aspecto complicado por su gran “explosividad”.  Con los malos aspectos entre estos dos planetas son frecuentes los problemas en el sector de la aviación, de la informática, las explosiones y los incendios, así como las alteraciones del orden público por parte de grupos radicales.  O las posturas políticas de radicalización.

Ya hemos visto la primera pasada (el 16 de mayo).  Esta cuadratura de Marte-Urano ha coincidido con una lunación en X en Europa y en España.  Por la angularidad del punto de la lunación en X, ha sido una configuración que ha removido mucho los temas de gobierno en Europa: condena del PP en España y gobierno radical en Italia (una unión de la extrema derecha con la extrema izquierda).

Y faltan otras dos pasadas de la cuadratura de marte-Urano.  La segunda es el 2 de agosto.

De estas tres pasadas, la más contundente es la segunda en mi opinión.  Será una cuadratura de Marte-Urano por retrogradación, así que traerá cosas del pasado.  No olvidemos que la retrogradación de los planetas reactiva algo que parecía haberse quedado atrás.  Hay una revisión…, y todo lo que estaba enterrado resurge.

Además, esta segunda cuadratura va a estar enmarcada entre dos eclipses de Sol y uno de Luna.  El eclipse de Luna del 27 de julio es el que me parece más interesante, porque pilla de lleno esta configuración.  Miremos cómo será este eclipse en España:

Hay pues una coordinación de configuraciones muy señalada: eclipse de Sol el 13 de julio, eclipse de Luna el 27 de julio, cuadratura Marte-Urano del 2 de agosto y eclipse de Sol el 11 de agosto.  Si la cuadratura de Marte-Urano de mayo ha promovido mucho los radicalismos -y eso que coincidía con una lunación normal-, las otras dos cuadraturas combinadas con eclipses pueden dar cambios sustanciales en la política mundial.  Cambios de esos que dices: “¡Uf!”  No tienes ni puñetera idea de lo que va a salir de allí.

El segundo eclipse de Sol, el de agosto, cae angular en X en Europa y en I en parte del continente americano.  Eso puede suponer fácilmente en Europa la caída de un gobierno o la muerte de un rey (eclipse en X y en Leo).

En España, si lo comparamos con las progresiones simbólicas del PP (el partido en el poder), podemos ver que el eclipse de Luna del 27 de julio les pilla de lleno sobre su Sol.  Un eclipse de Sol en X en el país y un eclipse de Luna sobre el Sol del partido en el poder… Pues eso.

Los eclipses tienen un periodo de actuación de unos 6 meses, hasta el eclipse siguiente, en este caso, el 5 de enero. Viviremos pues un periodo entre julio y agosto de grandes cambios, que se pueden completar entonces o en los meses siguientes (hasta enero).  No son tiempos de moderación y templanza, así que oiremos girar al rueda con sonidos chirriantes, pero girar, girará.  Con un poco de suerte, en España hasta puede que estrenemos gobierno.

Canals, a 27 de mayo de 2018

 

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