Loader

Lo merezco, pero no lo quiero y me voy (P. Sanchis)

Lo merezco, pero no lo quiero y me voy (P. Sanchis)

Nos dicen que uno atrae a la gente que le corresponde: “Atraes lo que eres”.  Y a veces te dices a ti misma: “¡Jolín! Pues maldita la gracia…”.  Te preguntas entonces si ese energúmeno/-a con el que te estás topando es lo que eres tú.  Por eso creo que hay que matizar un poco:

1-Cada persona tiene una esencia, su carta natal.

Según eso, las personas con las que vas a establecer relaciones esenciales son un reflejo de lo que eres (el “esenciales” está en negrita porque en ello radica la diferencia).  Son tu espejo.  Y eso es normal porque “los otros” son la casa VII, y la casa VII refleja sobre la I.  Así que, si tienes a Marte en VII, no te quejes de que tu pareja sea algo autoritaria, por la sencilla razón de que te atrajo precisamente por eso.  Y, por aquello del reflejo, quizás tú también seas un pelín autoritario cuando no te ven 🙂

Y si tienes una Luna con Venus, te gustará la gente con una Luna venusina.  Pero si la tuya es saturnina, ni flores: los de Luna venusina te resultarán empalagosos.

También es cierto que el parecido puede actuar a veces como un negativo de fotografía, con una inversión del blanco y del negro.  Si tienes mentalidad de víctima, no te quepa duda de que encontrarás a tu verdugo.  No te pareces a él, pero eres su negativo.

2-Pero las personas también tenemos un destino transitorio

Supongamos que un planeta lento transita por tu VII (los otros) o tu XI (los amigos).  O supongamos que tu DS progresado ha alcanzado a Plutón.

En esos casos, te encontrarás con gente que no pertenece a tu naturaleza esencial, pero sí a tu naturaleza transitoria.  Es decir: un tránsito de Urano por tu VII o por tu XI hará que sintonices durante esos años con personas uranianas (lo mismo con los otros planetas lentos).

En esos caso, ¿atraes lo que eres?  ¡No!  Atraes a personas que están en la onda de la experiencia que estás viviendo.  Tú no eres así.  Y, de hecho, cuando se acaba el tránsito o la C.U., la vida misma apartará a esa gente de tu camino.

¿Tienes que aprender algo de ello?  No sé hasta qué punto.  Tampoco creo que haya que exagerar con esto de “aprender”.  El mundo existe porque existe la dualidad: si hay frío es porque existe el calor. Si no hubiera movimiento y cambio, nada existiría.  Hasta las piedras evolucionan.  Por lo tanto, creer que todas las “lecciones” van dirigidas a tu persona en concreto tal vez sea exagerado.  Somos un colectivo y funcionamos como tal.  Quizás es el otro el que  tenga que aprender esta vez de la experiencia de encontrarte.  No soy pues partidaria de obsesionarse con el “aprendizaje”, sobre todo si los otros son sólo una experiencia transitoria.

¿Qué hacemos pues cuando la “onda” en la que estamos no nos gusta?  Es importante reconocer hasta qué punto esa onda es tuya o no lo es, porque es fácil despistarse.  Por ejemplo, tal vez Urano esté transitando por tu VII, y en el natal, hace un aspecto a la cúspide del eje I-VII.  En ese caso, la experiencia no es tan transitoria: está en tu radical.  Pero, una vez has llegado a la conclusión de que es realmente una experiencia circunstancial, que no forma parte de tu naturaleza profunda, entonces no hay que obsesionarse con esto del “Atraes lo que eres”, sino valorarlo en su justa medida y aprender a regatear para zafarte de energías desagradables, minimizar los daños y tratar de fluir con esa onda como un observador, estudiándola más que soportándola. Convertirte en el observador de Brecht.

Y también puedes cantar la canción de Julieta Venegas, y pensar “Es probable que lo merezco, pero no lo quiero y me voy…”:

Por que no supiste entender a mi corazón
Lo que había en él
Por que no tuviste el valor de ver quién soy
Por que no escuchas lo que está tan cerca de ti
Solo el ruido de afuera y yo
Que estoy a un lado desaparezco para ti
No voy a llorar y decir
Que no merezco esto
Por que
Es probable que
Lo merezco, pero no lo quiero por eso me voy
Que lástima pero adiós
Me despido de ti y me voy
Que lástima pero adiós
Me despido de ti

Canals, a 17 de febrero de 2020

Tags:
3 Comments
  • Rosario Garcia
    Posted at 20:33h, 17 febrero Responder

    Fabulosa Mi Querida Pepa como siempre es un gran aprendizaje leerte eres además de gran astrología una gran maestra un caluroso abrazo desde Miami. Con una temperatura tropical y al fin sin lluvia Bendiciones

  • Teresa Carulla Bech
    Posted at 08:26h, 18 febrero Responder

    Jo també penso que és un gran plaer llegir-te!!!! Felicitats Pepa, espero amb candeletes el proper article teu. Genial!!!!!

  • Josep
    Posted at 16:37h, 24 febrero Responder

    Estamos determinados y nada de lo que ocurre es por casualidad. La finalidad es mejorar la cualidad de nuestra alma, es una opinión que creo tener muy bien fundamentada. Aunque nos estemos moviendo en un espacio metafísico.

Post A Comment