Qué es el ascendente (P. Sanchis)

Qué es el ascendente (P. Sanchis)

La astrología es un sistema que usa los planetas, los signos y las casas astrológicas.  Entre los planetas, el Sol es el más importante porque es el origen de la luz física y, por lo tanto, de la vida. Representa de algún modo la energía vital de la que disponemos.

Pero, si bien los planetas son importantes, no lo son menos las casas.  Imagina por un momento las ondas de radio.  Hay miles de ellas.  Ahora imagina que tienes en tus manos un aparato de radio. ¿Qué haces? Sintonizas con él una emisora y oyes lo que ponen en dicha emisora.  Todas las demás ondas de radio carecen ahora de importancia para ti, porque sólo vas a escuchar la música de la cadena que has sintonizado.

Las casas astrológicas son tu propio “aparato de radio”.  Entre las miles de posibles analogías planetarias, las casas sintonizan unas cuantas para ti en función de tu fecha, lugar y hora de nacimiento.  El Sol está en el cielo para todo, pero la forma de discriminar entre todas las analogías planetarias que aportan las casas es propia y exclusivamente tuya, según esa fecha, lugar y hora de nacimiento, que nos da el ascendente y las demás casas astrológicas.

El ascendente es por lo tanto tu yo, algo exclusivamente tuyo.  Dice Ibn Ezra: “Por el grado del ascendente de la hora de nacimiento podemos conocer cuantas cosas le ocurrirán a ese nacido mientras viva […] La primera casa dice cómo será el temperamento, el buen juicio, la criatura, el cuerpo de la persona y su vida. Cuando quieras conocer la índole del nativo, observa cuál es la naturaleza del signo que está en el ascendente. Mira la naturaleza del regente del signo, de la exaltación, de la triplicidad, del término, de la faz, cuál de ellos se relaciona con el grado ascendente, y aquel que se relacione combinará su naturaleza con la naturaleza del grado del ascendente. Si algún planeta está en el signo que ocupa el ascendente, combina también su naturaleza con él. Igualmente, si un planeta está junto a la Luna o forma aspecto con ella, mezcla su naturaleza con la del signo en que está la Luna y combínalas también con aquellos“.

Pero conocer el ascendente no es fácil, hay que calcularlo.  No es complicado, pero necesita unas tablas.

Allá por el siglo XIX, la astrología que había sido siempre una ciencia minoritaria y reservada se convirtió en un pasatiempo, un juego de salón.  La prueba es que ha acabado en esos horrendos pronósticos en los periódicos de gran tirada, pronósticos que tienen muy poco de astrológicos en general.  Se popularizó para hacerla llegar al gran público. ¿Cómo se podía hacer esto sin obligar a la gente a hacer cálculos (que era evidente que no iban a hacer)? Se echó mano del sol.

Resulta que el Sol es el único planeta fácil de calcular, pues se mueve por los signos de forma regular.  Si uno ha nacido el 30 de marzo, siempre tendrá el Sol en Aries.  Como el Sol es uno de los planetas más importantes del tema, el signo en el que está puede dar algunas pistas sobre el individuo (aunque los demás planetas personales también las dan). Ya teníamos la ecuación: fácil de calcular y da siempre algunos rasgos personales.  Si uno está en un salón y quiere tener una conversación mundana, la conversación tipo “¿De qué signo es usted? “,  “¿Yo?  Géminis”, “A, pues será usted muy comunicativa y le gustará leer” da mucho juego para intercambiar banalidades.

Se produjo pues un trasvase, y todo lo que los libros antiguos nos decían sobre los signos (definiciones pensadas para el ascendente), se pasaron al Sol.  Y el ascendente quedó entonces huérfano.  Ya no sabían qué decir de él (habían olvidado que es el cuerpo físico).  Algún astrólogo moderno un poco más avispado notaría que el nativo se parecía mucho más a su ascendente que a su Sol, así que hubo que retorcer un poco las cosas para encajarlas.  A mí, siendo neófita, me dijeron que el Sol era mi personalidad, pero que mi ascendente era mi encuentro con el mundo y lo que “aprendría a ser” con el tiempo.  Lo que la sociedad me enseñaba a ser.

Patrañas todo.

Así que, dejémoslo claro:

-La casa I o ascendente es el cuerpo físico: tus dientes, tus huesos, tu piel, tu carne, tus hormonas, tus fluidos, etc. Todo tu cuerpo y lo que ello comporta.

-No es algo exterior, porque naces con ello.  No nos viene del exterior ser altos o bajos, de ojos negros o azules, gordos o flacos.  Nadie nos enseña a ser guapo o feo, listo o tonto.

Nuestra biología es el primer condicionante de la personalidad.  No puede tener el mismo carácter una persona que produce más adrenalina de lo normal que otra que tenga elevados niveles de serotonina.

Cuerpo y carácter son un binomio, pues el primero condiciona el segundo.

Pero no todos las personas que tienen el mismo ascendente se parecen ni tienen un organismo idéntico.  Ibn Ezra apunta un dato fundamental: el aspecto de los planetas con dignidad sobre el ascendente.  Cuando esto ocurre, ese planeta modela el cuerpo físico según su naturaleza.  Por ejemplo: un ascendente Capricornio aspectado por Marte (su regente por exaltación) será colérico, pero si lo aspecta Saturno (su regente por domicilio), será melancólico.

Cuando el planeta con dignidad sobre el ascendente lo aspecta, el resultado puede ser espectacular.  Veamos unos cuantos ejemplos:

Jennifer Aniston

Es una mujer Acuario de Ascendente Libra, Saturno aspecta al ascendente, en su signo de exaltación.  Miremos cómo son los físicos venusinos (izquierda) y los físicos saturninos (derecha) y cómo es ella.  Por muy encantadora que sea, sus rasgos están marcados por Saturno y, desde luego, no tiene en absoluto físico de Acuario (su signo solar):

Woody Allen

El Sol está en Sagitario, domicilio de Júpiter.  El físico jupiterino es carnoso, de “bon vivant”, hermoso, con ojos de gato, con rasgos sensuales.  No da ni una, ¿verdad? Pero el ascendente de Woody allen está en Virgo y aspectado por Mercurio, su regente, y con un aspecto estrecho de Saturno.  El físico mercurial es alargado, intelectual, espigado; y el saturnino es también delgado y seco, con rasgos más angulares.  Comparemos cómo es el físico jupiterino (izquierda), el mercurial (derecha) y el saturnino (abajo izquierda), y cómo es él:

Marlon Brando

Su Sol está en Aries, pero, ¿alguien puede decir que este hombre tiene físico de Marte?  Es puro Júpiter (Júpiter en I y domiciliado).

Tony  Blair

Tiene un Sol en Tauro, domicilio de Venus.  Miremos por un momento cómo son los físicos venusinos (izquierda), marciales (derecha) y cómo es él:

Rusell Crowe

Otro Sol en Aries, pero el ascendente es Acuario (que siempre ensancha algo el rostro, como todos los signos fijos).  En la I está Saturno (regente del ascendente) y Saturno está en Piscis con un aspecto de su dispositor por exaltación, Venus.  En su juventud no se notaba tanto, pero a medida que los rasgos se han redondeado se ve más al venusino.  Pongo los físicos de Venus (izquierda), de Marte (por su Sol en Aries) y de Saturno (por su presencia en I).  No cabe dudas de que tiene más de Venus:

Conclusión:

El ascendente es nuestro cuerpo físico y el sustrato biológico de la personalidad.  Los sanguíneos (Júpiter) y los flemáticos (Luna o Venus) engordarán más que los coléricos (Marte) o los melancólicos (Saturno), pero también tendrán un carácter distinto, pues unos serán activos y otros apacibles, unos serán personas expansivas y los otros serán reservados.

Los planetas que ocupan o aspectan la casa I aportan su grano de arena, sobre todo si aspectan al signo sobre el que tienen alguna dignidad.  A esto se sumará la Luna, como explicaba Ibn Ezra más arriba, y algunos rasgos del Sol.  Pero no empecemos la casa por el tejado (el Sol), cuando hay tantas paredes que edificar.

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El temperamento

Curso básico de astrología 1

 

 

1Comment
  • antonio
    Posted at 21:13h, 05 diciembre Responder

    muy bien Pepita, esto está muy bien. ya es hora de hablar del Ascendente tal como es: la biologia y la genetica personal. y yo me permito añadir 2 detalles mas:

    — la conocida expresion popular “de qué pasta estas hecho” que describe muy bien al Ascendente. esta expresion se usa en otros paises tambien, no solo n España.

    — otra expresion popular es “tener ascendiente sobre alguien” (con i). ¿de donde vendra esta expresion? – creo que no hace falta ser Pitagoras para entenderlo.

    muchas gracias otra vez

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